19 junio 2009

Las hermanas de Piloña no recurrirán la exculpación del cura que reveló su apostasía

Paloma y María Dolores Medina Huergo, las dos hermanas apóstatas de Valle, en Piloña, no recurrirán la decisión del Juzgado de Instrucción número 1 de Piloña, que ha archivado la denuncia que presentaron contra el párroco de la localidad, Alejandro Fuentevilla, por desvelar a los feligreses su decisión de abandonar la Iglesia católica. La decisión de las piloñesas se debe, según comentó ayer Paloma Medina Huergo en Noreña, donde reside, a que «el cura ya pidió perdón, en privado, a nuestros padres». La sentencia exculpa al párroco, niega que éste haya cometido delito alguno y ordena el archivo de las diligencias. El sacerdote eludió ayer cualquier declaración sobre este conflicto, porque así se lo ha prometido a la madre de las apóstatas, Rosa Albina Huergo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario